Este proyecto tiene como objetivo identificar y analizar, desde una perspectiva inter y multidisciplinaria (filosofía y ciencias sociales), los principales riesgos éticos y políticos derivados del uso expansivo y masivo de sistemas de inteligencia artificial (SIA) en México, en ámbitos como la educación superior, la comunicación social, la salud pública y la investigación científica.
La investigación se centrará en examinar cómo estas tecnologías pueden influir en la toma de decisiones, manipular la opinión pública, afectar la autonomía y la agencia individuales, incidir en restricciones en el acceso al conocimiento y vulnerar derechos fundamentales —entre ellos la suplantación de la identidad, la invasión a la privacidad y la falta de protección de datos personales—, a la par de generar sesgos algorítmicos discriminatorios y errores graves en ámbitos críticos como la investigación científica, el diagnóstico médico, o bien erosionar la transparencia en la esfera gubernamental.
Este proyecto se desarrollará mediante una metodología mixta que integra análisis teórico documental, estudios de caso, entrevistas a expertos y encuestas públicas para lograr: a) identificar la naturaleza y el alcance de los riesgos éticos y políticos asociados con los SIA; b) analizar ejemplos y estudiar casos en distintos sectores sociales (comunicación, salud, educación e investigación); c) evaluar la efectividad de la regulación y las políticas actuales en México; d) proponer recomendaciones y lineamientos para el diseño de políticas públicas y regulaciones que promuevan un uso responsable, equitativo, precautorio y transparente de la inteligencia artificial.
Como resultado del proyecto se formularán recomendaciones y lineamientos para políticas públicas y regulaciones que permitan mitigar estos riesgos y garanticen que el desarrollo de los SIA se acompañe de un marco ético-político adecuado y de mecanismos efectivos de gobernanza. Las aportaciones de este proyecto pueden ser útiles para orientar a legisladores, organismos reguladores, instituciones académicas y a la sociedad en general, en la consolidación de un modelo de desarrollo tecnológico más equitativo y transparente que responda a los retos que enfrenta nuestro país.